En el ámbito industrial, los materiales compuestos son ideales para aplicaciones que requieren alta resistencia a la corrosión y un rendimiento excepcional en entornos agresivos. La combinación de resinas epóxicas, poliéster y viniléster con fibras de vidrio o carbono se utiliza en la fabricación de equipos y estructuras como tanques, tuberías, recipientes, chimeneas y cubiertas para plantas químicas, petroquímicas y otras industrias pesadas. Estos materiales ofrecen una protección superior contra la corrosión, lo que los convierte en una opción más duradera y económica en comparación con los metales tradicionales. Además, su resistencia a productos químicos, altas temperaturas y condiciones extremas asegura un menor mantenimiento y una vida útil prolongada en entornos industriales exigentes.